Tras la lectura de la queja formulada por Jose Manuel López Nicolás en Publicaciones científicas, sinvergüenzas e impresentables, en la que denuncia el excesivo retraso en la publicación que envió en diciembre de 2010, cuya revisión aceptó la revista en marzo de 2011 y sigue sin ser publicada. Este tipo de retrasos son inadmisibles en una revista. Menos aun en una revista que pertenece al selecto club de las revistas del JCR, es más, del top de sus categorías en el JCR.
Repasando una publicación ya citada en el apartado Bibliografía de esta web (Delgado, 2006), observo que dentro del estricto proceso de evaluación de las revistas candidatas a ser indizadas en los fondos de Thomson Reuters (ver: Proceso de selección de revistas especializadas de Thomson Reuters) aunque se habla de regularidad y puntualidad, ésta se refiere a la edición de la revista, es decir, a asegurarse de que el número de septiembre sale en septiembre y no en enero del año siguiente, pero no a la agilidad de los procesos editoriales.
En ese mismo artículo, Emilio sí llama la atención sobre este particular y menciona entre las recomendaciones que entonces hacía a la revista El Profesional de la Información con motivo de su incorporación al índice de Thomson, la necesidad de mantener un proceso editorial ágil. En palabras de Emilio:
Prontitud: la proverbial agilidad editorial de EPI tanto en la puntualidad de publicación como en el proceso de recepción y aceptación o rechazo de los originales debe ser preservada, e incluso, mejorada.
Es más, otras instituciones que someten las revistas a procesos de evaluación indican, aunque sea de manera somera, aspectos relacionados con las fechas de arbitraje, como es el caso de Scielo, quien en los Criterios, política y procedimientos para la admisión y permanencia de revistas científicas en la colección SciELO indica en su apartado 5.2.2 (Arbitraje por pares) que es obligatoria la indicación de las principales fechas del proceso de arbitraje, incluyendo las fechas de recepción y de aprobación. Es más, me consta que los evaluadores no se limitan a revisar la presencia de las fechas, sino que además comprueban que entre las fechas de recepción, aprobación y publicación no existe una distancia excesiva, pero que tampoco es tan corta como para no garantizar una adecuada revisión.
No parece razonable que la revista Critical Reviews in Food Science and Nutrition haya publicando el 7 de febrero de 2013 un artículo aceptado el 17 de octubre de 2011. Casi 16 meses. Para hacernos una idea, veamos otras revistas del área:
Molecular Nutrition & Food Research ha publicado un artículo el 22 de enero de 2013 que fue aceptado el 19 de septiembre de 2012. 4 meses.
Comprehensive Reviews in Food Science and Food Safety aceptó el 8 de octubre de 2012 un manuscrito que ha publicado el 3 de enero de 2013. 3 meses.
No obstante, no parece ser la única revista del ramo que se toma con tranquilidad la edición de los artículos. Observo que Food and Bioprocess Technology también tiene retrasos que van más allá de lo razonable. Encuentro en su último número un artículo aceptado el 1 de agosto de 2011 que aparece publicado en el número de febrero de 2013. Aunque, eso sí, fue publicado online el 13 de agosto de 2011.
Por más que lo pienso, no le encuentro una explicación razonable a semejante retraso. ¿Será un afán acaparador por parte de la revista? ¿será que prefiere mantener cautivos los artículos que cederlos a la competencia? Si es así, creo que una revista, cuando crece, debe ser más selectiva con sus contenidos y debe ceder los contenidos que menos se ajustan a su línea editorial para que sean otros quienes los publiquen.
- Emilio DELGADO LÓPEZ-CÓZAR. El profesional de la información en el Social science citation index. En: El Profesional de la Información. v. 15. n. 3. (2006). [Consulta: 16 de noviembre de 2009].
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