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Bibliometría

Panel de evaluación

Álvaro Roldán López
21 May 2008

Por eso estoy tan ocupado que tengo abandonado este sitio. Llevo dos semanas y aun me queda otra ocupado con paneles de evaluación, así que he pensado que la mejor manera de retomar la actividad es hablando un poco sobre los paneles de evaluación.

Un panel de evaluación es un conjunto de evaluadores que reunidos (en panel) valoran de manera consensuada las propuestas asignadas (ya sean proyectos, becas, contratos, centros, infraestructuras, etc.). Frente a la evaluación individual de propuestas permite una mayor homogeneidad en la valoración y los casos complicados, aquellos que no se ajustan al resto de las propuestas, requieren el consenso de varios expertos para su aprobación o denegación. Por contra tiene un grado inferior de especialización y requiere la dedicación de todos los expertos en un mismo momento. Para que realmente funcione un panel debe estar dirigido por una persona que sepa marcar los tiempos, cortar las discusiones que no aportan valor (hay otras que si aportan valor, y mucho), y que sobre todo sepa trasmitir a los panelistas los criterios que deben regir la evaluación. Esto último es vital para conseguir una valoración homogénea de las propuestas.

Supongo que habrá multitud de formas de trabajar en panel. En los que yo he trabajado se comienza contando la convocatoria que articula la presentación de las propuestas. A continuación se explica la documentación que contiene cada propuesta o expediente destacando aquellos elementos de mayor importancia para la evaluación. De manera paralela se explica la hoja de evaluación, el documento en el que se van a recoger aquellos elementos susceptibles de valoración y de qué elementos de la propuesta se puede obtener la información necesaria para su valoración.

Previamente se elabora una hoja de criterios de evaluación que debe especificar todos los elementos a evaluar de manera clara y concisa y que debe ser fiel reflejo de la hoja de evaluación. Esta hoja de criterios debe indicar los rangos de valoración de cada elemento y aclarar qué elementos son valorales y cuales no. Este documento facilita la valoración homogénea de todas las propuestas (siempre que esté bien definido y sea suficientemente explicado).

Una vez realizadas todas las aclaraciones se asigna un número equitativo de propuestas a cada panelista, quien las valora de manera individual y tras dicha valoración individual comienza una rueda de intervenciones en las que cada panelista canta sus valoraciones e indica aquellas propuestas que requieren alguna aclaración. Generalmente tras esta primera ronda de intervenciones se descartan las propuestas peor valoradas (salvo aquellas que requieran una aclaración) y se comienzan a detallar de manera resumida las valoraciones de las propuestas mejor valoradas. En mi opinión, la labor más importante de un panel comienza tras esta ronda, cuando comienzan a discutirse aquellas propuestas que están en la zona media. Detectar las mejores y las peores propuestas no es excesivamente complicado. Lo realmente complejo es elaborar una lista priorizada de las propuestas situadas en la zona media. La discusión para posicionar en la lista estas candidaturas es lo que realmente aporta valor al panel frente a otros métodos de evaluación.

Son agotadores, requieren mucha atención, mano izquierda, discreción, agilidad, diligencia, rapidez, capacidad de adaptación… lo que os digo, agotadores.

¿Quieres saber algo más sobre los paneles de evaluación? ¡¡Pregunta, el consultorio está abierto!!

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