Política editorial de NEUROLOGIA para incrementar su Impact Factor
Daniel Torres9 Julio 2008
De sobra es conocido que un buen puñado de revistas, especialmente médicas, viven y publican condicionadas por el Impact Factor y no es extraño que éstas orienten su política editorial para conseguir un mayor impacto. Algunas lo hacen de forma elegante y discreta y otras de forma desaliñada y descarada. Lo que no es tan normal en este panorama es que los editores hagan saber a sus lectores su deseo de incrementar su IF y además hagan pública su estrategia abiertamente y sin tapujos.
Éste es el caso de la revista Neurología publicada por la Sociedad Española de Neurología que se ha empollado bastante la filosofía y los entresijos de este indicador. En su último número publican un editorial titulado “El factor de impacto y las decisiones editoriales” donde nos presenta su estrategia editorial de futuro como si de un plan quinquenal se tratara.
Las acciones o al menos los puntos que tienen muy claro para aumentar su IF son los siguientes [tomen buena nota]:
No sé si declarar de forma tan abierta sus intenciones hacen mejores a los editores de Neurología frente a los realizan las mismas prácticas de manera más subterránea, el caso es que por los menos autores, lectores y demás implicados saben a lo que atenerse.
Daniel Torres-Salinas
Cima & GrupoEc3
http://ec3noticias.blogspot.com


Jo, tan clarito todo que resulta (casi) obsceno
Autor: OrgesBenchmarking editorial.
Autor: Pepe Pino(Benchmarking es una técnica de gestión empresarial que pretende descubrir y definir los aspectos que hacen que una empresa sea más rentable que otra, para después adaptar el conocimiento adquirido a las características de nuestra propia compañía).
¿El incremento del Impact Factor de la revista va asociado a un incremento de la rentabilidad de la empresa editora? ¿Son más rentables las empresas que editan las revistas de más alto impacto? ¿En qué medida se relacionan rentabilidad económica e Impact Factor?
El benchmarchink es una práctica común y recomendable a tener en cuenta en el proceso de planificación estratégica, analizar prácticas o proyectos empresariales exitosos y estudiar la posibiidad de su aplicación a nuestro propio entorno y cultura empresarial.
Saludos desde las playas de Málaga.
Gracias Daniel por el comentario y por llevarnos hasta esta “joya”. Recomiendo vivamente la lectura del Editorial de “Neurología”.
Autor: Esteve FernándezComo Director de una revista (dejadme hacer publicidad: Gaceta Sanitaria, http://www.doyma.es/gs) estoy todavía algo alucinado tras su lectura. Los motivos son varios…
En primer lugar, por unas declaraciones tan aparentemente claras de los Editores de la revista sobre algunos aspectos de su política editorial.
Me llama la atención la aparente falta de libertad editorial del Editor de la revista declarada (y aceptada, claro) en el primer páraafo. Está claro que las Sociedades deben tener algunos “mecanismos de control” de las revistas que patrocinan, pero me parece alucinante que la “estrategia editorial” la marque la Sociedad y no la dirección de la revista. Si lo tienen pactado así, y ya les va bien, pues felicidades. ¿Recordáis los pollos con los editores del NEJM o de JAMA? Yo no hubiera aceptado ser Director de Gaceta Sanitaria si la Sociedad me hubiera puesto ese tipo de condición.
Me parece indecente que lo único (”eje estratégico central”) que quiera una Sociedad (¿científica?) de su revista es que aumente su facto de impacto bibliográfico (FIB). Desde mi modesta opinión, poco servicio a la Neurología española e internacional están haciendo. Huelgan más comentarios.
Poner toda la revista en función del FIB me parece también indecente. Casos clínicos no aunque gusten porque no se citan y además cuentan en el denominador (sección que “sin duda tenía mucho interés” dicen en el Editorial, ¡brutal!).
Por cierto, tengo mis dudas que realmente cuenten en el denominador. Aunque los denominadores sean parte de la “caja negra” de Thomson Reuters, en algún lugar han dicho/escrito que los trabajos sin resumen y/o con pocas citas (como típicamente son las cartas al director, cartas científicas, casos clínios, eitoriales o comentarios) no se incluyen en el denominador. Eso los convierte en formatos “rentables” en las coordenadas de “FIB ante todo”.
Esto sí y esto no… “los originales que publican estudios con controles” (sic), “estudios aleatorizados, metaanálisis”… Me parece también alucinante,,,, tras darle antes de ahora bastantes vueltas a todo esto (en el Comité Editorial de Gaceta, pero también con nuestros “amos” -la sociedad científica-, con nuestra editorial, con otros editores de “Aquí y de Porai”) la conclusión siempre es la misma: hay que publicar artículos buenos. Así de sencillo. Eso incluye buenos originales y buenas revisiones. Y mejores editoriales, cartas y opiniones (que hagan pensar a los lectores y progresar a la disciplina, y si se citan o no es otro asunto).
Ah, se me olvidaba: ¿a qué entran ganas de “saber más” del aparente culebrón entre la “Revista de Neurología” y “Neurología”? Si alguien sabe algo que nos lo cuente!!!
Por último, me ha soprendido la prolija bibliografía del Editorial. Y eso que yo mismo soy muy “citón”, pero 130 referencias para un “edito” es pasarse varias calles… Los podemos nominar para el Guinnes…
Cierto que me han hecho descubrir referencias que parecen interesantes y que sin duda recuperaré y leeré(si alguien tiene el artículo de Chew et al, ref 57, que me lo envíe, plis). Pero también se les ve el plumero: 18 citas a artículos de “Neurología”, todos ellos de los años 2006 y 2007… y tras tanta “transparencia editorial”, creo recordar que el Editorial no habla para nada de las “autocitas forzadas”… que quizás es la más grande de las obscenidades editoriales. Es muy fácil caer en esa trampa, y lo digo por experiencia propia, pero eso ahora no viene a cuento (en una nota editorial de Gaceta forcé algo la máquina, lo reconozco). La autocita es inevitable, y hasta lógica y deseable. Si hay 2 revistas de neurología españolas, está claro que se deben citar entre ellas y que además se deben autocitar. Pero forzar la autocita, presionando a autores o revisores (como sabemos que hacen algunas revistas), y dando ejemplo de ello en el Editorial es otro cantar…